lunes, 30 de marzo de 2009

La dama de honor (1851) JOHN EVERETT MILLAIS

Una antigua superstición inglesa decía que si la dama de honor de una novia pasaba nueve veces un trozo de tarta nupcial a través del anillo podía adivinar el futuro que le deparaba en cuestión de amores.



La joven retratada por Millais, con esa expresión absorta, parece estar realizando ese conjuro.
Los prerrafaelitas como Rossetti,Waterhouse,Millais...buscaban en sus modelos la fascinación y realizaban un tratamiento especialmente delicado en sus personajes femeninos.
En esta obra, Millais también hizo algo innovador,el tratamiento del color.
La larga cabellera, domina el cuadro y lo invade con tonos cálidos anaranjados que se transforman en amarillos en su vestido de seda, aunque luego vuelven a tomar protagonismo en la fruta que aparece sobre el plato en primer plano.
El fondo del cuadro marca un contraste violento y parece empujar a la dama de honor hacia delante y... con la mirada fija hacia el frente y a la vez concentrada en el conjuro, parece mostrar un gesto de descaro y de afirmación de lo que, muy convencida, está haciendo.
Destaca la delicadeza del detalle floral del vestido, de pincelada casi impresionista y que nos permite centrar toda nuestra atención en el rostro de la modelo de fuerte e independiente personalidad pero, al mismo tiempo, de indudable encanto.

13 comentarios:

YOel Almaguer dijo...

Querida Pilar:
Ante todo quería comentarte que en el post anterior de La Anunciación, nos has dado todo una lección de dominio y conocimiento del arte... Has diseccionado en detalle la psicología y técnica de una obra rica y compleja... Te puedo asegurar que ha sido uno de los post que más me ha gustado de tu blog.. y mira que es difícil de escoger :-)

Y tal como ese, nos presentas "La dama de Honor". Igual te felicito. En ambos casos te agradezco hablar de obras que no conocía y gracias a tu explicación hemos disfrutado.

Nada, que el nivel del blog sube cada día y aquí estaré siempre para aprender.

Saludos grandes, grandes..y Felicitaciones!

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Realmente parece un conjuro, pero de bella factura, de muy bella factura.

Un fuerte abrazo y gracias de nuevo por tus lecciones.

mangeles dijo...

UINSS...estoy sorprendida todavía. Es un conjuro sin duda. Y una bella bruja. Impresiona el fondo azul y negro, turbulento, y por supuesto el pelo, un pelo irreal, un pelo de "animal", parece más una estola de zorro, que la cabellera de una joven, por muy poblado que tenga el pelo. Me llama además mucho la atención el objeto de plata, que es bellísimo, y que debería ser un "azucarero", puesto que la muchacha está comiendo pastel y mandarina, pero ¿es un salero?. La sal es un elemento más susceptible de ser utilizado en un conjuro que el azúcar...anillo, tarta nupcial, y ..¿que puede haber dentro de ese objeto de plata?..

Un beso Pilar. Me ha encantado como siempre.

mangeles dijo...

¿Pimienta? ...¿puede ser un molinillo de pimienta? Es curioso, ese es el único utensilio, junto al plato. No hay cubiertos. Los utiles para comer son "las manos". Será para decirnos que no es una comida, sino un conjuro...Bueno que es muy tarde...luego lo vuelvo a mirar y a pensar.

Más besos

Duncan de Gross dijo...

Llama mucho la atención el hecho de que el fondo no se representa, el fondo no nos importa porque tampoco nos iba a dar mucha más información, cabe centrarse en esa mirada y en las manos, en su conjuro, en su expresión al realizarlo, y el enfoque misterioso de la luz sobre la cabellera...Me encanta Pilar!!

clariana dijo...

Me ha gustado mucho el post y ese cuadro con esa preciosa dama de cabellos largos.
Le voy a dedicar esta canción popular catalana, que espero te guste:
LA DAMA D'ARAGÓ
A Aragó n'hi ha una dama
que és bonica com un sol
té la caballera rossa (rubia),
li arriba fins als talons.
Ai, adéu, Anna María,
robadora de l'amor,
Ai, adéu.
Sa mare la pentinava
amb una pinteta d'or.
Cada cabell, una perla,
cada perla, un anell d'or.
Ai, adéu...
El seu germà la mirava
amb un ull tot amorós.
Se la mira i se l'emporta
a la fira de Lió.
Ai, adéu...
De tants anells que li compra
li cauen del mocador (pañuelo),
"Tingui, senyora María...
"tingui, tingui, els anells d'or."
Ai, adéu...
I qui és aquesta dama que llança tal resplandor?
N'és filla del Rei de França,
germana del d'Aragó,
Ai, adéu...
Un gran beso.

Paraula dijo...

Tipo de mujer impresionista por su belleza externa como interna. Dones corporales así como los del alma.

mangeles dijo...

Me parece que el molinillo de pimienta...si es que es eso...le dá realidad al cuadro. Todo lo real, está en el centro..el rostro de la chica, las manos, el anillo, el vestido, el ramillete de dama de honor...y el plato con el trozo de pastel y la mandarina...si no estuviera el molinillo....todo lo que está al rededor del centro (que no es otra cosa que pelo y fondo azul)...estaría al margen de la realidad y sería un absurdo...para hacerlo creible...lo trae a la realidad con ese objeto absolutamente bello y real como es el molinillo..la realidad de una boda...y..la supestición de un conjuro...

Leo Zelada Grajeda dijo...

Excelente post.

Saludos desde Madrid.

Santiago dijo...

Los cabellos y las miradas. Eso es lo que siempre me impacta de los prerrafaelitas. Qué mirada increíble. Tiene tantas cosas adentro esa mirada que no se puede describir con palabras. Misterio de la pintura.

profetabar dijo...

PILAR, UUUFFF, no sabía ese conjuro, es buen tema y buena tarea dedicarse a estos rescates que se están perdiendo hoy en día, así que gracias por la entrega y felicitaciones.
te invito a pasar por mi blog
un abrazo grande desde Chile.

Carmine dijo...

Precioso, sólo lo puedo definir así. Qué curiosa la simbología que explica mangeles. Gracias a todos los artistas por enseñarme tanto. Carmen.

carmensabes dijo...

Excelente !!!!
Me encanta esta pintura, ese pelo..