martes, 13 de enero de 2009

El Siglo de Oro. La gloria y el desengaño.


En España, el siglo XVII fue un periodo lleno de glorias culturales. Se desencadenaron durante este siglo una serie de inquietudes, proyectos, ansias de cultura...que mostraron el esplendor de una época.
La pintura tenía la referencia principal en Velázquez; con él se confrontan todos los pintores españoles, pero sobre todo sus paisanos. De la escuela sevillana procedían muchos y cada uno tenía una visión propia del mundo, que reflejaba la variedad de sentimientos, propia del barroco español.
La vida en España estaba:
- entre un equilibrio de sueños de gloria y un presente difícil,
-y entre el orgullo de sentirse en el centro de un imperio intercontinental y las miserias de un país soleado y deslumbrante.
ESPAÑA VIVÍA FUERTES CONTRADICCIONES:
los hombres podían afrontarlas de modo tragicómico como el héroe de Cervantes o refugiarse en el misticismo y el olvido.

Una forma especial de sentir esos momentos , es contemplar la obra del pintor Bartolomé Esteban Murillo.
No hay una forma mejor de adentrarse en el ambiente de esas gentes que vivieron estas inquietudes, que estar, durante unos momentos, ante un cuadro como este...









Con simpatía y refinada técnica pictórica, Murilllo dejó las imágenes de la vida cotidiana popular en esta obra de "las mujeres en la ventana" de 1670.

EEstá realizada con frescura e ingenuidad.
Muestra un tema muy explotado en la pintura española, como es el de la maja asomada a la ventana y acompañada de una mujer mayor.
La chica joven parece una muchacha del pueblo, con grandes ojos llenos de confianza y alegría.
La vieja parece divertida por lo que ve en la calle y se tapa el rostro para ocultar la risa.
La composición del lienzo es muy acertada: un ángulo recto acodado en la esquina inferior izquierda del marco encuadra la escena. El ángulo está señalado por el alféizar y la contraventana de madera, y por las dos mujeres, la jovencita apoyada y la más mayor que se asoma.
De este modo, gran parte del cuadro queda absolutamente vacío y la mirada del espectador se ve atrapada por las dos simpáticas figuras femeninas, que destacan contra un fondo oscuro sin iluminación ni referencias espaciales.
Despues de varios siglos, las miradas de estas dos mujeres siguen teniendo la frescura y la fascinación de todos los que las contemplan... como pudo mirarlas y apreciarlas el propio Murillo.



15 comentarios:

Rafa dijo...

Me encanta este cuadro, cada vez que voy a comer a casa de mi abuela lo tiene en el comedor, jeje

morisot (Pilar Álamo) dijo...

La pintura de Murillo refleja lo cotidiano de una forma cercana a cualquier época.
A mí me gustaría poder ver este cuadro a menudo y apreciar esas miradas un poco pícaras.Y si además te dan de comer...

clariana dijo...

Es interesante este cuadro de Murillo y las expresiones de ambas mujeres, una luciendo su belleza sin más preocupación aparente y la otra conteniendo la risa de lo que ve.
Que contraste España, por un lado el imperialismo de sus acciones y por el otro las personas pasándolo mal. Saludos.

Duncan de Gross dijo...

La primera vez que ví el cuadro, pensé, estas dos quieren ligar con el espectador. Es así de claro. Les gusta lo que ven, una más timida, otra más descarada, y esperan una reacción que no puede ser otra que la sonrisa y admirar la obra de Murillo...

mangeles dijo...

Nunca había visto este cuadro..me encanta....Siempre me ha gustado Murillo...

Me gusta la alegría y picardía sana que trasmite...y estoy con Duncan...se ve la picardía del ligoteo jejeje..

Y me ha llamado mucho la atención la cantidad de triángulos que utiliza el pintor...son imágenes encuadradas en un triangulo... el escote de la chica es un triángulo....el pañuelo de la mayor hace un triángulos...los brazos de ambas forman triángulo...muy divertido el Murillo...

Besitos Pili...

mangeles dijo...

Por cierto...te he dicho alguna vez que me encantan tus clases....pues me encantan...rebesos Pili

Carmine dijo...

Tenemos que reivindicar este cuadro de sonrisa enigmática que hizo Murillo frente a la Gioconda, famosa mundialmente. No es que éste último no valga su prestigio internacional, pero esta mujer asomada a la ventana es española y Murillo es un gran artista del retrato, a la par de dar un sentido fotográfico a sus cuadros. No sé lo que opinaréis vosotros. Carmen.

Nilla dijo...

Podríamos estudiar si este cuadro contiene algún rectángulo aúreo en la ventana y en las contraventanas; quizás el rostro de la joven esté enmarcado en otro rectángulo. Sería bonito pensar que Murillo pintó este cuadro para alcanzar la divina proporción.
Nilla

jacv dijo...

Un blog inteligente, eficaz, útil... pero personal, a veces íntimo, sugerente...¿Es difífil ser "faro"? Gracias por recorrer caminos que otros aún no han pisado...

Javier Jiménez-Ridruejo (artecom) dijo...

La muchacha apoyada en el quicio de la ventana quizás sea de lo más grande que se haya hecho en pintura...fresca, real, jóven, jovial. Aunque manida por la película de Scarlett Johansson y el libro, la Joven de la perla de Veermer es algo parecido pero en otro registro emocional...

Yahuan dijo...

No sé exactamente cuál es la razón, pero mientras he leído el post me ha venido un pensamiento, no sé si bueno o necio:

Yo creo que los pintores, cuando pintan, se olvidan de las tristezas, de las traiciones y de las tensiones, el método según cómo se olviden se lo exige la época y acontecimietos.

Creo que cuando se observa una pintura triste de un pintor no tiene la causa necesariamente que ser que su mundo sea triste, sino más bien porque la parte triste y trágica de su mundo le obliga a que se libere de su tristeza pintando tristeza.
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Por otra parte, y por un estraño rasgo del carácter que ha crecido en mí, el de discutir todo detalle de vez en cuando, se me ocurre añadir que a mí no me parece que la anciana se tape el rostro porque quiera ocultar que se está riendo, cierto es que a primera vista puede parecerlo, de hecho a mí me lo pareció, pero cuando iba a leer la descripción que hiciste me paré y miré un poco más y me dio por pensar que se tapaba el rostro para no respirar algún polvo del ambiente o por no resfriarse por el frío del exterior.

Interesante, como siempre.

Angelusa dijo...

Arte te sobra a tí para enseñarnos con tanta maestría lo que nos estás enseñando.
Aunque no siempre te pongo reseña, te leo con mucha frecuencia.
Eres grande, Pilar.

Leodegundia dijo...

A Murillo le dediqué yo un artículo en mi blog, fue la primera vez que puse fotografías pues hasta entonces no sabía ponerlas y empecé diciendo:
"Para celebrar que por fin aprendí a poner fotos en mi blog, voy a rendir un homenaje a uno de los mas famosos pintores españoles que durante mucho tiempo fue el gran desconocido para mi, pues aparte de sus Inmaculadas, apenas si conocía el resto de su obra, pero como casi siempre en esta vida, un día por pura casualidad descubrí sus maravillosos, a mi parecer, cuadros de los niños de la calle y desde entonces Murillo subió muchos peldaños en mi lista de pintores favoritos"
Precisamente uno de los cuadros que mostraba es el que tú nos ofreces hoy.
Un abrazo

mangeles dijo...

jUER PROFE...tienes la casa llena ehhh...me alegro un montón...te mereces nuestro reconocimiento ...BESOS ..¡¡Y QUE SIGAN VINIENDO MÁS EHH¡¡¡

Balovega dijo...

Pues en esta clase faltaba yoooo... llegue tarde pero tengo comprobante que me disculpa profe....

A veces pienso como Yahuan, por ejemplo la niña asomada en la ventana, a mi no me resulta descaradita, simplemente esta admirando algo simpático que en ese momento pasa por la calle, realmente tiene una carita de picará, pero no por eso tiene que ser de ligoteo como dice nuestra amiga Clariana. Y la Sra. medio escondida con el pañuelo se tapa la cara con una sonrisa mas recatada, pero tan picara como la niña.

Un bello cuadro de Murillo y una bella exposición con tus comentarios, profe..

Felices sueños.. muakkssssssss