viernes, 12 de agosto de 2011

REYNOLDS y el retrato infantil de MISS BOWLES CON SU PERRO (1775)



La Revolución industrial inglesa de la segunda mitad del siglo XVIII cambió de una manera significativa el orden social y estableció una nueva relación entre la burguesía y el arte.

La clase media fue la que encargaba ahora los retratos a los artistas y estos vieron abierto un camino para mostrar su estilo de una manera más libre y menos comprometida que los artistas que anteriores.
Dos artistas marcaron unas pautas en el retrato inglés de esta época:
Joshua Reynolds (1723-1792) y Thomas Gainsborough (1727-1788). Los dos artistas fueron muy apreciados y solicitados por la burguesía, que perseguía la apariencia de aristrocacia a base de encargos de retratos, celebración de fiestas y un sin fin de actos que les iban introduciendo en una clase social que ellos mismos estaban creando y a la vez modelando con unos gustos a veces de dudosa elegancia.
Pero... para eso están los artistas, que de una u otra manera deben realizar las obras con dignidad utilizando su "genio".
Quizá, cautivada por el tratamiento que hizo Reynols del retrato infantil, voy a analizar una obra amable, llena de ternura que puede llevar al espectador a sentir algo especial hacia la infancia, que incluso le llegue a arrancar una sonrisa silenciosa mientras la contempla.

MISS BOWLES CON SU PERRO (1775)









Reynols fue insuperable en las cautivadoras representaciones de niños en sus retratos.
La fantasía, la ligereza del toque,la sabia dosificación de la luz y la risueña frescura en la mirada de la niña son una alternativa en los retratos de los aristrócatas empaquetados en sus ropas rígidas y sin soltura.
Pero no queda todo en la niña, el perro es tan protagonista como ella...quizá está pidiendo una ayuda para salir de esos bracitos que con cariño están dejándole casi sin poder coger aire.


La figura del perro es la mejor iconografía de la fidelidad, del no abandonar corriendo y dejar sola a la persona que le está apretando con la inocencia graciosa
que se delata en el brillo de los ojos y el gesto de la boca.



En este retrato, además se puede apreciar el romanticismo, en un paisaje un tanto fantástico y algo misterioso, que desde luego queda en segundo orden porque la niña y el perro son los auténticos protagonistas.

Son muchos los retratos que en la Historia del Arte ha despertado el interés de los que los han contemplado, pero sentirse cautivado por un retrato no es tan fácil, en realidad es cuestión de encontrar tras ese retrato la mano de un genio que se aleja de lo vulgar y limitado para mostrar la dignidad del personaje, como es el caso de esta obra que os he comentado.

Os invito a ver otro retrato infantil, en este caso de Picasso, que podría completar
este comentario
viernes 1 de agosto de 2008
Picasso, Olga y Paul
Publicado por Pilar Álamo

8 comentarios:

Elvira dijo...

Lo que más me ha gustado es la expresión en los ojos de la niña, esa ilusión y cariño por el perro (aunque hay amores que matan, jaja!). Como siempre, nos lo explicas muy bien, Pilar. ¡Gracias y besos!

clariana dijo...

¡Hola!
Probando...

clariana dijo...

¡Hola Pilar!
Un retrato encantador, con esa mirada tan viva de la niña, llena de emoción.
Y el perro en una actitud como de resignación pero a la vez contento, por estar en brazos de su amita.
Precioso el post Pilar. Un fuerte abrazo.
(El comentario anterior es debido a que he intentado varias veces entrar en tu otro blog y ahora en este y no puedo, no me lo admite y por fin de otra forma, veo que lo ha cogido.)

Pilar Álamo (Aula de Arte) dijo...

Gracias clariana

mangeles dijo...

Dos hermosas caritas que nos miran. Una con toda la chispa de la inocencia y la curiosidad. La otra desde la paz, la fidelidad, y el trabajo cumplido.

La niña parece tan presa en sus ropajes, como el perro en los brazos de su dueña, jejej


Es un retrato precioso Pilar, y post tambien precioso y educativo, como el de Olga.


Un beso fuerte.

mangeles dijo...

Ahh...y me llama mucho la atención, el "adorno" en el pelo de la niña. Y no solo porque es una monada, sino porque da como verticalidad a las figuras, dentro del cuadro, o...algo así ¿no?. Otro beso.

Pilar Álamo (Aula de Arte) dijo...

Gracias, Mangeles

Desvanecerse dijo...

Es una delicia aprender contigo.

Gracias

Besotes