domingo, 23 de noviembre de 2008

Un retrato infantil de REYNOLDS

La Revolución industrial inglesa de la segunda mitad del siglo XVIII cambió de una manera significativa el orden social y estableció una nueva relación entre la burguesía y el arte.

La clase media fue la que encargaba ahora los retratos a los artistas y estos vieron abierto un camino para mostrar su estilo de una manera más libre y menos comprometida que los artistas que anteriores.
Dos artistas marcaron unas pautas en el retrato inglés de esta época:
Joshua Reynolds (1723-1792) y Thomas Gainsborough (1727-1788). Los dos artistas fueron muy apreciados y solicitados por la burguesía, que perseguía la apariencia de aristrocacia a base de encargos de retratos, celebración de fiestas y un sin fin de actos que les iban introduciendo en una clase social que ellos mismos estaban creando y a la vez modelando con unos gustos a veces de dudosa elegancia.
Pero... para eso están los artistas, que de una u otra manera deben realizar las obras con dignidad utilizando su "genio".
Quizá, cautivada por el tratamiento que hizo Reynols del retrato infantil, voy a nalizar una obra amable, llena de ternura que puede llevar al espectador a sentir algo especial hacia la infancia, que incluso le llegue a arrancar una sonrisa silenciosa mientras la contempla.

MISS BOWLES CON SU PERRO (1775)




Reynols fue insuperable en las cautivadoras representaciones de niños en sus retratos.
La fantasía, la ligereza del toque,la sabia dosificación de la luz y la risueña frescura en la mirada de la niña son una alternativa en los retratos de los aristrócatas empaquetados en sus ropas rígidas y sin soltura.
Pero no queda todo en la niña, el perro es tan protagonista como ella...quizá está pidiendo una ayuda para salir de esos bracitos que con cariño están dejándole casi sin poder coger aire.
La figura del perro es la mejor iconografía de la fidelidad, del no abandonar corriendo y dejar sola a la persona que le está apretando con la inocencia graciosa
que se delata en el brillo de los ojos y el gesto de la boca.




En este retrato, además se puede apreciar el romanticismo, en un paisaje un tanto fantástico y algo misterioso, que desde luego queda en segundo orden porque la niña y el perro son los auténticos protagonistas.

Son muchos los retratos que en la Historia del Arte ha despertado el interés de los que los han contemplado, pero sentirse cautivado por un retrato no es tan fácil, en realidad es cuestión de encontrar tras ese retrato la mano de un genio que se aleja de lo vulgar y limitado para mostrar la dignidad del personaje, como es el caso de esta obra que os he comentado.

Os invito a ver otro retrato infantil, en este caso de Picasso, que podría completar
este comentario
viernes 1 de agosto de 2008
Picasso, Olga y Paul
Publicado por morisot (Pilar Álamo)

13 comentarios:

Maribel dijo...

Es un retrato más que amable, desde luego. Como bien dices, el brillo en los ojos de la niña es muy expresivo. Reynolds y Gainsborough son auténticos maestros del retrato, aunque añadiría a Sir Henry Raeburn de quien me encanta el retrato de Nancy Graham, también llamado "Inocencia".

Con respecto a Picasso, hay un retrato pequeñito de su hijo Paul que adoro. Está en el museo Picasso de Málaga. Es el "Retrato de Paulo con gorro blanco". Me parece una obra llena de ternura.

http://www2.museopicassomalaga.org/02_1frameset.htm?02_1.cfm%3FCFID%3D35881477%26CFTOKEN%3D18987968%26jsessionid%3Daa305879cf87a4629578

Me gusta tu blog, seguiré visitándote. :)

mangeles dijo...

JOOOO que guay...es precioso...los ojos de la niña...y los ojos del perrito ...en contraste son geniales....

BESOS PROFE

morisot (Pilar Álamo) dijo...

Maribel, el retrato de Pablo con gorro blanco es un retrato precioso, es de abril de 1923, no lo conocía y te doy las gracias por indicarme donde está.
Y por supuesto bienvenida a mi casa en la web.

morisot (Pilar Álamo) dijo...

Mangeles, sabía que te iba a gustar el retrato de la niña con el perro.
Un sincero abrazo

mangeles dijo...

jejje...me gusta todo lo que pones PILI...me sorprende...me entusiasma...me enseña...es...genial

Gracias..

BESITOS

Duncan de Gross dijo...

Francamente un retrato precioso, la obra de Reynolds siempre me ha parecido cercana, detallista, y sus retratos de familias también son cercanos, intimos y encantadores, gracias por tan buen post!!

mangeles dijo...

He visto un montón de retratos de Mister Reynolds...

Y es que es normal...yo que llevo viendo pelis británicas a tuti plen...y que no imagino una casa inglesa sin retratos ¡¡¡¡cómo nunca se me había ocurrido pensar en pintores británicos ¡¡¡...está claro que algunas la cabeza nos sirve para llevar sombreros juer...

Besos Pili...cada vez me gusta´más el cuadro...

Ahhh sabes..sigo mirando y mirando el cuadro de SARGENT de las niñas....y cada vez me gusta más...

PIZARR dijo...

Durante muchos años me gustó la pintura realista, hasta que descubrí que lo que busco en el arte es lo distinto, diferente, transgresor... algo que mis ojos no ven a simple vista cuando analizo a las personas o contemplo la naturaleza.

Reconozco la valía de estos artistas, porque verdaderamente rozan la perfección de las formas, sus obras son auténticas fotografías del momento que describen.

Pero lo que me apasiona es el arte contemporaneo,las vanguardias y la postmodernidad.

De cualquier manera ambos Reynolds y Gainsborough son dos monstruos del retrato.

En el cuadro que presentas, efectivamente la cara de la niña, la luz que refleja el vestido, los contrastes de claroscuro con el fondo, son increibles.

Realizó dos retratos de niñas que me gustan muchísimo. Uno es de 1758Lady Betty Hamilton, pero sobre todo el que pintó en 1788 Master Hare, que se conserva en el Louvre.

Siendo yo una niña mi ama me trajo de uno de sus viajes a París una reproducción de este cuadro, que estuvo en mi habitación durante muchísimos años.

Después pasó a la habitación de mi hija y hoy en día la verdad es que no se donde está.

Un placer leerte Pilar... como siempre.

Balovega dijo...

Pasaba a saludar y desearte feliz semana y veooo que has trabajado.. ufff bello muy bello... que niña mas linda con una cara de traviesa y pilla..y los coloretes en las mejillas.. y esos ojos expresivos.. extraordinario el cuadro... que maravilla.. y sujeta al perrito con un amor algo increíble..y aunque el perro está casi sin respiración ni se mueve.. esta feliz al lado de la niña...

De verdad Pilar eres especial en poner estos maravillosos cuadros.. me estoy haciendo una colección de todos los que expones... gracias niña..

Miles de besotes de una madrileña y feliz martes...

clariana dijo...

Es una preciosidad la mirada y la sonrisa de esta niña del cuadro de Reynolds. La mirada parece que se quiera escapar de abierta que es, y tiene una dulzura como infinita. El perro es sin lugar a dudas fidelidad y cariño a la niña´
Fueron inteligentes la clase media burguesa amparándose en estos pintores tan buenos. Un beso.

Sirena Varada dijo...

El mundo del arte es un terreno para mí ampliamente ignoto e
inexplorado. Por ello, no estoy revestida de ninguna autoridad ética o estética a la hora de hablar de una obra pictórica, de calificarla y analizarla bajo parámetros técnicos.

Sin embargo, veo este cuadro y me emociono. El arte es la ciencia de la emoción y no siempre hay que ser un catedrático para disfrutarlo. ¿Y por qué me emociona este cuadro? No sabría decir exactamente porqué.... Tal vez sea por la sensación (casi universal, supongo) de ternura que transmite la imagen de un niño sonriendo. Pero no es sólo la niña, me llama también muchísimo la atención el perro y su mirada: dócil, fiel, humana. Además, los dos miran (niña y perro) en la misma dirección, su mirada es calcada, los dos saben que en el camino siempre se tendrán el uno al otro...

Si algo me transmite el cuadro es esperanza. No puede existir sombra sin luz.

Un abrazo, Pilar

Balovega dijo...

Pilar... estar bien ?? te extrañamos todos... un besote cuídate mucho hace mucho frió.. muakkssssssssssss

Leodegundia dijo...

Un cuadro delicioso este que nos muestras hoy, la cara de esa niña refleja un montón de sensaciones, es una cara llena de vida, con una mirada franca en la que se aprecia claramente la ilusión y el cariño que tiene por su perro, se nota su alegría, es una niña feliz.
Buscaré más cuadros de Reynolds.
Buen fin de semana.