miércoles, 19 de agosto de 2015

MONASTERIOS DE BUCOVINA EN RUMANÍA: VORONET Y HUMOR


En la región de Moldavia al norte de Rumanía se encuentran unas construcciones interesantísimas que son conocidas como los monasterios de Bucovina.


Fotografía realizada el 13 de agosto de 2015 por Pilar Álamo

Estos monasterios son de los siglos XV y XVI y fueron reconocidos como Patrimonio de la Humanidad en 1993 gracias a los maravillosos frescos que recubren sus paredes tanto por dentro como por fuera.
Son monasterios de un tamaño pequeño son una construcción muy curiosa y singular. Tienen una mezcla de estilo bizantino, gótico e italiano. Destacando un tejado que sobresale en alerones y una pequeña torre.
Sus magníficas pinturas son el punto fuerte: obras cumbres del arte bizantino, los frescos describen escenas religiosas, como la vida de Jesús, santos y profetas, ángeles, demonios, cielo, infierno… A través de estos descriptivos murales, la población analfabeta podía conocer las historias de la Biblia y de los santos ortodoxos.
LA PINTURA DE ESTOS MONASTERIOS
El clima en esta zona de Bucovina es de lluvias abundantes en otoño y primavera, los inviernos tienen muchas ventiscas que procedentes de las estepas han dañado bastante el lado norte de estas iglesias aunque es cierto que los frescos están bastante bien y presentan una rica iconografía que se puede contemplar y analizar perfectamente.

La permanencia  de los colores puede ser debido a que los pigmentos se mezclaban con yema de huevo como en la técnica al temple y que esa grasa del huevo les impermeabilizaba. Pero informándome y leyendo algunos comentarios recientes parece ser que los colores usados para hacer estas pinturas han sido sacados de pigmentos minerales:
·         Ocre rojo de las arcillas del óxido de hierro
·         Rojo del óxido de plomo
·         Azul del carbonato de cobre inestable
·         Azul voronet del lapislázuli
·         Verde del carbonato de cobre
·         Amarillo ocre de las arcillas ricas en óxido hidratado de hierro
Estos pigmentos se mezclaban con el hollín negro del humo o el carbón de leña para contrarrestar la acción del dibujo en yeso.

Se han identificado otras substancias, como vinagre, huevos, miel, etc. Se usaba la técnica clásica del fresco, pintando cerca de unos 4 metros cuadrados o más por día de trabajo. Los detalles eran añadidos al seco, en particular las caras y las inscripciones, algunas veces se agregaban hojas de oro.

El 13 de agosto pudimos visitar dos de estos monasterios, concretamente el de Voronet y el de Humor.


MONASTERIO DE VORONET:

Fue fundado en 1487 por Esteban el Grande, gran líder y príncipe gobernante de Moldavia, para celebrar una importante victoria sobre los turcos, se construyó en menos de cuatro meses. Precisamente al ser obra de un príncipe tiene la torre principesca que le distingue de los demás.



Las pinturas de este monasterio 
El Árbol de Jesé es una composición armoniosa, en la que blancas volutas y detalles contrastan con el fondo azulado y las figuras rojizas.

 La puerta está rodeada por escenas de las vidas de San Nicolás y de San Juan.














En el pórtico contemplamos una magnífica escena del Juicio Final.




Los ángeles tocan el 'Bucium', el instrumento de los pastores rumanos parecido al 'Alpenhom', mientras de las tumbas se levantan los muertos y los animales salvajes traen los restos que devoran. Un elefante pasa con calma,También  se muestra al rey David tocando el 'Cobza' Moldavo (una especie de guitarra o laúd), en lugar de la lira como en otras representaciones y la sirena que representa al mismo mar monta en su delfín.


 En un medallón por encima de ellos se sienta Cristo en gloria, mientras debajo de él encontramos el trono del juicio adornado por la cruz y llevando el Evangelio y la paloma que simbolizan el Espíritu Santo. La mano de Dios, debajo, sostiene las medidas que pesan las almas de lo hombres.
Para llamar a la oración una monja del monasterio golpea un travesaño con un martillo (toaca) para llamar. Una costumbre que se originó cuando los turcos invadieron Moldavia y prohibieron tocar las campanas.
La vida monástica en Voronet se interrumpió en 1785 durante el mandato de los Habsburgo.
 Las monjas regresaron en 1991 y hoy llevan también un taller de pintura y una granja. Además hacen visitas guiadas.


MONASTERIO DE HUMOR:

En el Monasterio de Humor se encuentra la iglesia de San Jorge que en un primer momento fue consagrada a la Asunción de María en 1415 y hay que destacar que en 1417 Stefano el Grande entregó un valioso evangelio a este lugar.



En los ábsides está representada la Jerarquía de la Iglesia y escenas de la vida de San Nicolás
Lo que contemplamos hoy fue construido en 1530 por el canciller (logofat) Teodoro BUBUIOG y su esposa Anastasia, apoyados en esta decisión por el príncipe Petru RARES por lo tanto no tiene torre principesca.
Las pinturas se pueden fechar en torno a 1535 y años despues el príncipe Vasile LUPU construyó la torre del campanario.



La restauración se hizo entre los años sesenta ysetenta y se pudo ver entonces la antigua cimentación de la iglesia. 
La pinturas se restauraron entre 1971 y 1973 con el apoyo de la UNESCO e ICCROM.
Probablemente se realizaran por un taller del maestro TOMÁS DE SUCEAVA cuyo nombre está en la escena del "Calvario de Constantinopla" y también hay una referencia de este  como pintor oficial de la corte de Petru Rares.

El "Juicio Final" está en el exterior de la pronaos


 El color predominante es el rojo, combinado de forma armónica con el ocre, rosa, azul y naranja.

Os invito a recorrer uno de estos monasterios en este enlace

1 comentario:

Ana Díaz Esteban dijo...

¡Qué visita más interesante! Me parecen impresionantes las pinturas y su conservación a pesar del clima a lo largo de la historia. Me han sorprendido las formas de los tejados, ya que no se parece a nada que haya visto anteriormente. Un saludo