viernes, 16 de enero de 2009

VANGUARDIAS (I)

Egon Schiele, "mujer con la pierna izquierda doblada"1917

Las vanguardias me aparecen en un momento del curso en que tengo que explicar el arte que arranca en el siglo XX, y siempre me viene a la mente la frase de Stein que sintetiza la necesidad de hacer un arte nuevo:

“ En el siglo XX los cuadros querían salirse de sus marcos”

De esta forma tan simple comienzo a explicar esas nuevas experiencias artísticas, literarias, musicales, teatrales que , a partir de finales del siglo XIX manifiestan una rebelión y ruptura abierta frente al arte y a la sociedad …

Son LAS VANGUARDIAS HISTÓRICAS, que van cayendo de una en una entre mis apuntes e imágenes y siempre las intento dar un lugar adecuado para que al explicarlas tenga una buena acogida entre mis alumnos, y además de conocerlas ,las puedan disfrutar y considerar , como yo pretendo que consideren el arte contemporáneo.

Las Vanguardias históricas reaccionan contra la idea de encorsetamiento en los museos y propugnan la necesidad de una renovación estética que pueda incidir también en el ámbito político.

Van surgiendo así los EXPRESIONISTAS que arremeten contra la inmovilidad del arte institucional y contra la forma y color de los cánones tradicionales para utilizar casi de manera subversiva .

Después entra el concepto de espacio pictórico en crisis y se renueva con EL CUBISMO , gracias al cual es posible obtener una visión desde más de una perspectiva, algo que EL FUTURISMO llevará hasta plasmar un nuevo dinamismo de las imágenes…y así las vanguardias van abriendo vías que nos conducirán a nuevas formas en el arte y hasta caminos que superarán la figuración hasta llegar a LA ABSTRACCIÓN de la mano de Kandinsky y Malevich, al tiempo que se ataca al arte hasta llegar a dudar de su valor con el DADÁ .

Así, EXPRESIONISMO, CUBISMO, FUTURISMO, ABSTRACCIÓN Y DADÁ se convierten en el eje de mi explicación, pero esos caminos que han abierto estas vanguardias abren otros que tienen para mí un gran interés…

EL JAPONISMO,

NAIF,

EL FAUVISMO,

EL ORFISMO,

LA SECTION D´OR,

EL COLLAGE,

EL VORTICISMO,

EL RAYONISMO,

EL SUPREMATISMO,

EL CONSTRUCTIVISMO,

EL PRODUCTIVISMO…

Cada una de estas Vanguardias tendrá su apreciación por mi parte y mi intento es ir desmenuzando cada una de ellas para dejar una visión concreta de cada movimiento.

Pero...no podía ser de otra manera… debo empezar por el JAPONISMO

Las palabras de Debouché se pueden aplicar a esta atracción hacia este arte a principios del siglo XX:

“¡Japonismo! Atracción de la época, locura desordenada que ha invadido todo, dominado todo ,desorganizado todo en nuestro arte”

En Europa, y en particular en París, la pasión por el arte japonés se asocia a los grupos de vanguardias, inspira cuentos, espectáculos…y está vinculado al IMPRESIONISMO y a los NABIS.



El retrato del P. Tanguy de Van Gogh


Además ofrece un amplio repertorio de tendencias innovadoras que ven en Hokusai el símbolo del artista libre de convencionalismos. Muchos artistas de otros campos como la música utilizarán sus pinturas y dibujos para sobrecubierta de su obra, como Debussy que decidió tomar la gran ola de Hokusai para ilustrar el texto de su sinfonía La mer.


La ola de hokusai


Los aspectos más apreciados del arte japonés son: la concepción de la naturaleza como una visión del mundo y un espíritu de experimentación, afines a los que las vanguardias están intentando imponer en Francia.

Hokusai tiene en su obra todos estos valores y proyecta una presencia artística y espiritual que, según Degás, estaba profundamente enrraizada en el pensamiento de los grandes artistas franceses.


Los Manga, más que ninguna otra obra de Hokusai han fascinado a diversas generaciones de artistas con gustos y estilos, diferentes que han difundido la obra de Hokusai en Occidente.


Los quince volúmenes de los Manga proporcionan un amplio repertorio iconográfico. Que abarca desde representaciones de animales, flores y paisajes hasta personajes terroríficos y mitológicos.


A menudo las imágenes de los Manga de hokusai toman formas caricaturescas y tienen forma de auténticas pesadillas con una carga dramática y angustiosa....




martes, 13 de enero de 2009

El Siglo de Oro. La gloria y el desengaño.


En España, el siglo XVII fue un periodo lleno de glorias culturales. Se desencadenaron durante este siglo una serie de inquietudes, proyectos, ansias de cultura...que mostraron el esplendor de una época.
La pintura tenía la referencia principal en Velázquez; con él se confrontan todos los pintores españoles, pero sobre todo sus paisanos. De la escuela sevillana procedían muchos y cada uno tenía una visión propia del mundo, que reflejaba la variedad de sentimientos, propia del barroco español.
La vida en España estaba:
- entre un equilibrio de sueños de gloria y un presente difícil,
-y entre el orgullo de sentirse en el centro de un imperio intercontinental y las miserias de un país soleado y deslumbrante.
ESPAÑA VIVÍA FUERTES CONTRADICCIONES:
los hombres podían afrontarlas de modo tragicómico como el héroe de Cervantes o refugiarse en el misticismo y el olvido.

Una forma especial de sentir esos momentos , es contemplar la obra del pintor Bartolomé Esteban Murillo.
No hay una forma mejor de adentrarse en el ambiente de esas gentes que vivieron estas inquietudes, que estar, durante unos momentos, ante un cuadro como este...









Con simpatía y refinada técnica pictórica, Murilllo dejó las imágenes de la vida cotidiana popular en esta obra de "las mujeres en la ventana" de 1670.

EEstá realizada con frescura e ingenuidad.
Muestra un tema muy explotado en la pintura española, como es el de la maja asomada a la ventana y acompañada de una mujer mayor.
La chica joven parece una muchacha del pueblo, con grandes ojos llenos de confianza y alegría.
La vieja parece divertida por lo que ve en la calle y se tapa el rostro para ocultar la risa.
La composición del lienzo es muy acertada: un ángulo recto acodado en la esquina inferior izquierda del marco encuadra la escena. El ángulo está señalado por el alféizar y la contraventana de madera, y por las dos mujeres, la jovencita apoyada y la más mayor que se asoma.
De este modo, gran parte del cuadro queda absolutamente vacío y la mirada del espectador se ve atrapada por las dos simpáticas figuras femeninas, que destacan contra un fondo oscuro sin iluminación ni referencias espaciales.
Despues de varios siglos, las miradas de estas dos mujeres siguen teniendo la frescura y la fascinación de todos los que las contemplan... como pudo mirarlas y apreciarlas el propio Murillo.



martes, 6 de enero de 2009

EL BESO DE GUSTAV KLIMT


“A cada tiempo su arte; a cada arte su libertad”


Es el epígrafe que hay a la entrada del edificio de la Secesion, construido en 1898 por Otto Wagner y decorado por Gustav Klimt.(Gustav Klimt. Friso de Beethoven)



La Secesión vienesa fue una de las más célebres que surgieron a finales del siglo XIX en Europa Central. Era una asociación de artistas que actuaban de forma libre sin aceptar las organizaciones académicas oficiales. Era el signo de una crisis ya irreversible del arte “de Estado”.

Junto a París,que seguía siendo el núcleo propulsor de las vanguardias, Viena estaba siendo un centro de numerosos campos artísticos..
Klimt, junto a los arquitectos Otto Wagner y Olbrich fue un promotor de la Secesión.
La pintura de Klimt es resplandeciente, decorativa con numerosas reminiscencias del arte bizantino, del arte clásico, del dibujo japonés y modernas líneas del simbolismo siempre sostenido con un trazo elegante en el que aparecen mujeres de morbosa fascinación.
Klimt tiene un arte culto y a la vez turbador que expresa de forma soberbia la decadencia de un mundo, de una época, de unos artistas, de unos escritores…que fueron testigos de la carnicería de una guerra que estalló en 1914.
En 1908, Klimt pintó un cuadro fascinante que hoy se conserva en Österreichische GalerieBelvedere en Viena.
En esta obra Klimt consiguió concretar la búsqueda de la relación entre figura y fondo y crear la irrepetible atmósfera del abandono de los sentidos.


Alrededor de los dos amantes se entreteje un panel de exuberancia de un estilo próximo a los Mosaicos de Justiniano y Teodora en Ravenna.
Los enamorados están como encerrados en capullo de oro del que apenas escapan las cabezas y las manos



Cabezas coronadas con flores y hojas que los colocan en el papel de héroes del simbolismo.








Representó las ropas de los dos amantes rigurosamente bidimensionales, como libres inserciones decorativas, llenas de valor simbólico. En la capa del hombre alternan manchas rectangulares blancas y negras, sobre fondo dorado y el forro de la capa, tras la figura femenina, está decorado con motivos en espiral que resaltan el sentido rotatorio del brazo que rodea a la figura femenina.


No falta la interpretación simbólica: el prado salpicado de flores se interrumpe bruscamente y los pies de la chica quedan en el borde del terreno, mientras el fondo dorado da a entender la presencia del abismo.








Klimt ofreció una versión romántica de un gesto que durante milenios había mantenido el mismo valor, pero con una efusividad quizás fuera del tiempo.
Este artista confiere al beso la poesía y la dulzura: entre el beso mortal de la mujer-vampiro y el abrazo lleno de amor, la moral sigue siendo la misma:
DESPUÉS DE UN VERDADERO BESO YA NO SE ES EL MISMO