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viernes, 13 de marzo de 2015

Picasso y el nacimiento del cubismo (1907)




 LAS SEÑORITAS DE AVIGNON

Cuando estás delante de un grupo de alumnos de 4º de Enseñanza Secundaria dispuestos a tomar apuntes de lo que vas a comentar en una clase de Ciencias Sociales o simplemente esperan con mirada un poco desafiante a ver que les vas a contar que sea nuevo e interesante, buscas todas las formas posibles para que entiendan algo que a ti un día  te costó entender.



Reconozco que yo entendí el cubismo cuando cursé una optativa que se llamaba Fundamentos del arte moderno, quizá la elegí por lo enigmático del nombre o porque el profesor era Francisco Calvo Serraller que por ese tiempo yo no sabía muy bien quién era, pero había oído que era muy buen profesor. Fue una clave en mis estudios de Historia del Arte.
Entendí muchas cosas, pero sobre todo entendí el cubismo...y cómo lo tenía que contar.

"El cubismo divide la figura en planos, la descompone científicamente, para dislocarla en el espacio, es una manera de sugerir movimiento y volumen en una superficie plana e inmóvil.
El cubismo es una revolución tan mental como plástica". Así lo comprendí yo y así se lo cuento a mis alumnos.

Picasso dijo en una ocasión: Yo no sé inglés y para mí un libro en inglés es un libro vacío, pero eso no significa que el inglés no exista".
Si el espectador no descifraba la tela no tenía que enfadarse con el artista sino consigo mismo por no haber aprendido un nuevo lenguaje. Para el artista, "el cubismo no es ni una semilla ni un feto sino un arte que trata sobre todo de las formas y, cuando una forma se materializa, ésa vive su propia vida".



                             RETRATO DE GERTRUDE STEIN





En 1906, Pablo Picasso se compromete a realizar el retrato de Gertrude Stein.
Necesitará 96 sesiones para terminar el cuadro, que presenta el rostro de la escritora como una máscara primitiva. Ese mismo año el pintor descubre, en el Louvre, la escultura ibérica y estudia la pintura de Gauguin. El primitivismo, el deseo de volver a lo que es natural, de romper con las convenciones sociales, se acrecienta cuando ve por primera vez tallas de lo que entonces se llamaba arte negro.
Alejado de todo y de todos, trabajando a partir de fotografías de colecciones etnográficas, Picasso preparaba su revolución en el arte. 

                                                           ARTE AFRICANO







                                                                         MOMA

La primera gran materialización de ese deseo de "no conformarse con ver de otra manera sino en querer ver otra cosa" será Las señoritas de Aviñón, tela de gran formato, estampa de burdel de una enorme violencia plástica.
Es la primera obra cubista.
El pintor la terminó en su estudio parisino de Montmartre, en el verano de 1907, y ahora se exhibe en un lugar destacado en el Museum of Modern Art (MoMA) de Nueva York.

Picasso no sólo abrió las puertas al cubismo sino también a todo el arte por venir, desde el expresionismo y el 'Cuadrado negro' de Malevich hasta el arte conceptual de hoy en día.
La representación de cinco prostitutas, dos de ellas con el rostro cubierto de máscaras africanas, ya no genera escándalo, pero sigue siendo una impresión visual, "incluso después de un siglo de arte donde la única ambición fue sobrepasar la obra de Picasso", escribe el crítico del New York Times, Michael Kimmelman.


AMBIENTE DEL MOMA

Picasso dinamitó con este cuadro casi todo lo que distinguía al arte occidental hasta entonces y le entregó así su expresión artística al mundo, que vivía un espectacular cambio tecnológico, científico-cultural, político y económico.
En la escena de burdel, que recibió su título una década después de una calle de Barcelona en la que había prostíbulos (Avinyó), Picasso renunció a la imitación del mundo objetivo, habitual durante décadas, que él mismo ejercitaba hasta poco antes en el "periodo rosa". Rompió con las leyes de la perspectiva, expulsó la "belleza" del arte e hizo una clara referencia a la sutil rusticidad de las máscaras africanas e ibéricas antiguas, que había visto en los museos de la capital francesa.
Las cinco mujeres desnudas, cubiertas sofisticadamente con paños, se convierten en superficies geométricas fragmentadas.

La más extraordinaria de las figuras de la derecha es la que se ve sentada, alrededor de la cual el pintor parece haber girado 180 grados, ya que la cabeza y la parte superior del torso son vistas de frente mientras que la espalda y la parte posterior del tronco están vueltas hacia el espectador. El pintor usa dos puntos de vista diferentes y simultáneos para retratar una figura, algo inaudito en el arte occidental desde la época del Renacimiento, lo que sería un importante antecedente del recurso que Picasso y Braque usaron cuando poco después comenzaron a desarrollar el cubismo. La composición fue completada con un cortinado, sin mucha profundidad, lo que acentúa el planismo de la obra, y una naturaleza muerta con unas pocas frutas en la parte inferior de la obra. El tratamiento similar de figuras y fondo, así como el carácter casi monocromo del cuadro, fueron otros antecedentes importantes del cubismo. 
Ninguna luz modela los cuerpos y el espacio del cuadro parece unido en una sola superficie.
Las "Demoiselles" permanecieron durante años apartadas de cualquier exposición hasta que el escritor surrealista André Breton convence en 1924 al coleccionista francés Jacquet Doucet de invertir en una obra que según él "trasciende la pintura, y es un teatro de todo lo que pasó en estos últimos 50 años".
El MOMA la adquirió en 1939.

martes, 26 de agosto de 2008

EL CUBISMO NACE CON PICASSO

LAS SEÑORITAS DE AVIGNON
Cuando tienes delante de ti un grupo de adolescences dispuestos a tomar apuntes de lo que vas a comentar o simplemente esperan con mirada un poco desafiante a ver que les vas a contar que sea nuevo e interesante, buscas todas las formas posibles para que entiendan algo que a ti te costó entender.
Reconozco que yo entendí el cubismo cuando cursé una optativa que se llamaba Fundamentos del arte moderno, quizá la elegí por lo enigmático del nombre o porque el profesor era Francisco Calvo Serraller que por ese tiempo yo no sabía muy bien quién era, pero había oído que era muy buen profesor. Fue una clave en mis estudios.
Entendí muchas cosas, pero sobre todo entendí el cubismo...y cómo lo tenía que contar.

"El cubismo divide la figura en planos, la descompone científicamente, para dislocarla en el espacio, es una manera de sugerir movimiento y volumen en una superficie plana e inmóvil.
El cubismo es una revolución tan mental como plástica". Así lo comprendí yo y así se lo cuento a mis alumnos.

Picasso dijo en una ocasión: Yo no sé inglés y para mí un libro en inglés es un libro vacío, pero eso no significa que el inglés no exista".
Si el espectador no descifraba la tela no tenía que enfadarse con el artista sino consigo mismo por no haber aprendido un nuevo lenguaje. Para el artista, "el cubismo no es ni una semilla ni un feto sino un arte que trata sobre todo de las formas y, cuando una forma se materializa, ésa vive su propia vida".

RETRATO DE GERTRUDE STEIN
En 1906, Pablo Picasso se compromete a realizar el retrato de Gertrude Stein.
Necesitará 96 sesiones para terminar el cuadro, que presenta el rostro de la escritora como una máscara primitiva. Ese mismo año el pintor descubre, en el Louvre, la escultura ibérica y estudia la pintura de Gauguin. El primitivismo, el deseo de volver a lo que es natural, de romper con las convenciones sociales, se acrecienta cuando ve por primera vez tallas de lo que entonces se llamaba arte negro.
Alejado de todo y de todos, trabajando a partir de fotografías de colecciones etnográficas, Picasso preparaba su revolución en el arte.
ARTE AFRICANO



MOMA

La primera gran materialización de ese deseo de "no conformarse con ver de otra manera sino en querer ver otra cosa" será Las señoritas de Aviñón, tela de gran formato, estampa de burdel de una enorme violencia plástica.
Es la primera obra cubista.
El pintor la terminó en su estudio parisino de Montmartre, en el verano de 1907, y ahora se exhibe en un lugar destacado en el Museum of Modern Art (MoMA) de Nueva York.

Picasso no sólo abrió las puertas al cubismo sino también a todo el arte por venir, desde el expresionismo y el 'Cuadrado negro' de Malevich hasta el arte conceptual de hoy en día.
La representación de cinco prostitutas, dos de ellas con el rostro cubierto de máscaras africanas, ya no genera escándalo, pero sigue siendo una impresión visual, "incluso después de un siglo de arte donde la única ambición fue sobrepasar la obra de Picasso", escribe el crítico del New York Times, Michael Kimmelman.



AMBIENTE DEL MOMA

Picasso dinamitó con este cuadro casi todo lo que distinguía al arte occidental hasta entonces y le entregó así su expresión artística al mundo, que vivía un espectacular cambio tecnológico, científico-cultural, político y económico.
En la escena de burdel, que recibió su título una década después de una calle de Barcelona en la que había prostíbulos (Avinyó), Picasso renunció a la imitación del mundo objetivo, habitual durante décadas, que él mismo ejercitaba hasta poco antes en el "periodo rosa". Rompió con las leyes de la perspectiva, expulsó la "belleza" del arte e hizo una clara referencia a la sutil rusticidad de las máscaras africanas e ibéricas antiguas, que había visto en los museos de la capital francesa.
Las cinco mujeres desnudas, cubiertas sofisticadamente con paños, se convierten en superficies geométricas fragmentadas.
Ninguna luz modela los cuerpos y el espacio del cuadro parece unido en una sola superficie.
Las "Demoiselles" permanecieron durante años apartadas de cualquier exposición hasta que el escritor surrealista André Breton convence en 1924 al coleccionista francés Jacquet Doucet de invertir en una obra que según él "trasciende la pintura, y es un teatro de todo lo que pasó en estos últimos 50 años".
El MoMA la adquirió en 1939.

viernes, 1 de agosto de 2008

Picasso, Olga y Paul

Olga Koklova era una bailarina rusa que conoció a Picasso en Roma en 1917, cuando este colaboraba con Jean Cocteau en la decoración y el vestuario del ballet Parade, dirigido por Diaghilev con quien trabajaba Olga.
El dibujo de Olga muestra como un aura mágica quizá generada por el amor que sentía Picasso hacia ella en ese tiempo. La pose frontal quizá resulte demasiado clásica, pero queda equilibrado todo el dibujo con ese fondo neutro y una minuciosa descripción de su mirada que le confiere un aire misterioso e intemporal.
Tras contraer matrimonio con Olga, el nacimiento de su hijo Paul en 1921 supondrá para Picasso en su etapa artística entre el cubismo y el clasicismo una nota fresca de romanticismo, donde el tema de la infancia y las maternidades van a predominar en su creación.
Paul vestido de arlequín es un retrato lleno de ternura. Es una deliciosa composición con un niño de tres años que interesa tener entretenido mirando algo nuevo o sintiéndose protagonista de la escena con un disfraz que acapara todo el color del cuadro.
Vuelve a centrarse todo en la mirada del niño tratada con tal minuciosidad que sobra todo lo demás.
Todos los que en algún momento hemos intentado conseguir que un hijo de tres años se comportara de forma serena y a la vez contenida en algún momento apreciamos el magnetismo que provocaba Picasso en todos sus modelos y que plasmaba tan facilmente en la pintura o el dibujo. Lo más probable, al menos yo creo que fue así, es que Picasso estuviera hablando a Paul todo el tiempo y le tuviera realmente ensimismado con las historias y cuentos que le fueran viniendo a la mente.
El rostro muestra admiración , serenidad, parece que está esperando que su padre le indique lo que tiene que hacer, eso es algo que el espectador siente delante de un cuadro pintado por un genio...
La satisfacción de Picasso, como padre, está cubierta con la sonrisa de Paul.





martes, 29 de julio de 2008

Seducción, modernidad y utopía.

Cartel para un anuncio de jabones
Las cuatro estaciones


Jarolava

Alphonse Mucha



Alphonse Mucha (1860-1939) fue un artista de origen checo,aunque su obra la desarrolló en Paris. Creador y divulgador del estilo Art Nouveau, pionero en la aplicación del arte a la publicidad y uno de los padres del diseño gráfico moderno.
Sus carteles y pinturas causaron admiración en París y fue imitado por muchos artistas. Sus elaboradas composiciones ponen en juego elementos teatrales y alegóricos, y crean una atmósfera de misterio cercana a la poética del simbolismo.
La exposición de este artista en CaixaForum de Madrid (hasta el 31 de agosto) presenta todas las facetas del arte de Alphonse Mucha a partir de cuatro grandes temas fundamentales -teatro, belleza, misterio y modernidad-, y también presta atención a otros cuatro aspectos particulares que permiten comprender mejor el alcance de su obra: la metrópolis como escenario; la fotografía como medio y como arte; la epopeya eslava, una visión, y la difusión del «estilo Mucha», para el que se toma como ejemplo el modernismo en Madrid y Barcelona.

Los trabajos de Mucha frecuentemente introducían mujeres jóvenes, hermosas y saludables, flotando en atuendos neoclásicos, rodeadas de exuberantes flores las que a veces formaban halos detrás de sus cabezas.
El mismo declaró que pensaba que el arte existía para transmitir un mensaje espiritual y nada más; de allí su frustración por la fama que logró a través de un arte básicamente comercial.

Siempre quiso concentrarse más en proyectos elevados que ennoblecieran el arte y su lugar de nacimiento. Mucha visitó los Estados Unidos entre 1906 y 1910, retornando luego a tierras checas para establecerse en Praga, donde decoró el Teatro de Bellas Artes.

Cuando Checoslovaquia obtuvo la independencia, tras la Primera Guerra Mundial, Mucha diseñó sellos postales, billetes de banco y otros documentos gubernamentales para la nueva nación. Pasó muchos años trabajando en La Épica Eslava (una serie de enormes pinturas que describen la historia de los pueblos eslavos) que fueron donadas a la ciudad de Praga en 1928.

Mucha siempre quiso completar esta serie, pero con el estallido de la Segunda Guerra Mundial fue arrestado e interrogado por los ocupantes alemanes. Nunca se recuperó de la tensión de este episodio, ni de ver su hogar invadido y vencido. Murió en Praga el 14 de julio de 1939 a consecuencia de una pulmonía y allí fue enterrado, en el cementerio de Vysehrad.
Su última pintura fue El juramento de unión de los eslavos.
Al tiempo de su muerte, el estilo de Mucha se consideraba ya pasado de moda, pero el interés por su arte revivió en la década de 1960, y continúa experimentando interés.
Gran parte del interés en el trabajo de Mucha puede ser atribuido a su hijo, el autor Jiri Mucha, quien escribió extensamente sobre su padre.

viernes, 25 de julio de 2008

ELS QUATRE GATS


Interior de "Els quatre gats"

Cartel de Pablo Picasso



El Art Nouveau fue un movimiento fantástico que pretendía englobar bajo la autoridad de la arquitectura el resto de las artes dando a todas la misma categoria artística.

Lo cierto es que el Art Nouveau nace en Bélgica en los años ochenta del siglo XIX, pero se desarrolló por toda Europa, teniendo diferentes nombres y a la vez distintas formas, aunque el precepto básico en todos los lugares es la inspiración en la naturaleza, con un uso de líneas sinuosas como una constante.

En España el movimiento se conoció con el nombre de Modernismo y básicamente se desarrolló en Cataluña donde contó con el empuje de la próspera burguesía catalana que se refugiaba dentro del movimiento de la Renaixença que pugnaba por resucitar el espíritu nacionalista el cual afirmaba sus diferencias con el resto del Estado español.

El Modernismo catalán entre 1897 y 1903 tuvo un epicentro, bohemio, culto,lleno de artistas:
el café "Els quatre gats", regentado por Pere Romeu y arropado por Utrillo, Ramón Casas. Santiago Rusiñol...


En 1897, el pintor Pere Romeu inauguró en Barcelona Els Quatre Gats a imitación de la Taverne du Chat Noir de París. El local poseía una sala para espectáculos y exposiciones de arte y fue en ella donde Picasso realizó su primera exposición en 1900, presentando un conjunto de dibujos y acuarelas que revelan claramente las influencias de Toulouse-Lautrec, del dibujante socialista Theophile Steinlen y del pintor modernista Ramón Casas.
Todavía hoy el establecimiento, un clásico barcelonés, permanece abierto al público como restaurante